En un insólito comunicado de la Conferencia Episcopal, leÃdo por el cardenal Óscar Andrés RodrÃguez, la cúpula eclesiástica se puso al lado de los usurpadores y advirtieron a Zelaya que no regrese porque serÃa responsable de un "baño de sangre", exonerando automáticamente la responsabilidad del ejército