Sindicatos y empresarios griegos rechazan recortes en salarios
cbonell Viernes, 03 de Febrero de 2012 16:10
Internacionales
La presión sobre los salarios se acentuó de manera drástica en los últimos tres años a partir de los datos proporcionados por el organismo de la Seguridad Social (IKA)/ Los agentes sociales lamentaron la recesión sin precedentes que vive el país desde hace cuatro años
En carta conjunta dirigida hoy al gobierno griego y a la Unión Europea (UE) representantes de trabajadores y empresarios rechazaron una rebaja del salario mínimo y la retirada de las dos pagas extras actuales, según exigía la troika.
Las negociaciones se llevaban a cabo entre la Confederación General del Trabajo (GSEE), principal sindicato del sector privado, la Confederación General de Pequeñas Empresas y Comerciantes de Grecia (GSEVEE) y la Confederación Nacional de Comercio Griego (ESEE).
En la misiva los agentes sociales lamentaron la recesión sin precedentes que vive el país desde hace cuatro años, y "sin recuperación a la vista para 2012 y 2013", pero alegaron factores como la burocracia, la excesiva reglamentación y la corrupción, entre otros, como freno a la productividad.
Reconocieron haber llegado al compromiso de congelar la nómina de los trabajadores, rebajar las cotizaciones sociales y otras medidas que redujeran los costes salariales y mejoraran la competitividad, pero mostraron su oposición a reducir aún más los salarios.
Esta postura contradice de manera clara la exigencia de la troika -Comisión Europea, Banco Central Europeo y Fondo Monetario Internacional (FMI)- de reformar por completo el sistema laboral griego y aplicar un nuevo recorte en los salarios y las pensiones de un 25 por ciento.
La demanda fue realizada a última hora de ayer al término de una reunión mantenida entre los inspectores de la troika, encabezados por el FMI, y los ministros de Economía, Evangelos Venizelos, y de Trabajo, Yorgos Kutrumanis.
Sin embargo, la presión sobre los salarios se acentuó de manera drástica en los últimos tres años a partir de los datos proporcionados por el organismo de la Seguridad Social (IKA), que muestran cómo los empleados griegos perdieron desde 2009 un 25,7 por ciento de sus ingresos.
Para recibir el nuevo tramo de la ayuda financiera, de 130 mil millones de euros, Grecia está obligada a aplicar el durísimo plan de ajuste exigido por la troika, que acabará con cualquier atisbo del estado del bienestar y empujará a buena parte de la población al umbral de la pobreza, denunciaron los sindicalistas.
(PL)




